miércoles, 4 de noviembre de 2015

Plataforma política se posiciona


“Barcelona en Comú” 
exige explicaciones a los gobernantes 
sobre reciente nombramiento 
del Cònsul de México en Barcelona 



Barcelona en Comú”, inicialmente llamada “Guanyem Barcelona” y a veces nombrada por algunos medios de comunicación por el nombre de “Barcelona en Común”, plataforma ciudadana constituida en partido político, con el objetivo de presentarse a las pasadas elecciones municipales de 2015 en Barcelona, y que, en estos momentos, confluyen en un mismo proyectopolítico los partidos Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Unida i Alternativa, Equo, Procés Constituent y Podemos; ha emitido hoy miércoles 04 de noviembre de 2015 un Comunicado de Prensa sobre el tema del reciente nombramiento del nuevo Cónsul de México en Barcelona. 

La llegada del nuevo cónsul de México en Barcelona D. Fidel Herrera Beltrán, quién anteriormente fue gobernador del Estado de Veracruz entre los años 2004 y 2010, ha despertado, ciertamente, inquietud y temor en ciertos círculos vinculados con la defensa de los Derechos Humanos, muy activos, en una ciudad refugio como es Barcelona. 

Sin embargo, dicho nombramiento cuenta con el apoyo de las autoridades de México, como también de la embajadora de México en Madrid. Igualmente, cuenta con el total visto bueno del gobierno español de Madrid. En estas historias, de nombramientos e intereses de países, el Govern de la Generalitat carece totalmente de competencias. 
Por consiguiente, el comunicado de “Barcelona en Comú” sobre el tema del nombramiento, debemos situarlo dentro del contexto de la opinión y temporalmente en la proximidad de la contienda electoral del 20 de diciembre de 2015. También incide el ambiento generado por los numerosos artículos periodísticos publicados aquí y también en México, sobre este reciente nombramiento de D. Fidel Herrera Beltrán

Les transcribimos íntegro el texto publicado en la web oficial de los firmantes

Barcelona en Comú interpela a las autoridades españolas y catalanas a pronunciarse sobre la aceptación del nuevo cónsul mexicano en Barcelona vinculado con el narcotráfico y la corrupción 

04.11.2015  COMUNICADO 

El pasado 19 de octubre tomó posesión de su cargo como nuevo cónsul de México en Barcelona Fidel Herrera Beltrán, que fue gobernador del estado de Veracruz entre 2004 y 2010. En este periodo recibió varias denuncias por supuestas conexiones con el grupo delictivo Zetas, organización criminal que practica el tráfico de drogas y personas, secuestros y homicidios, entre otros. 

Durante su mandato se dieron las tasas más importantes de desapariciones de migrantes en Veracruz, además de la represión absoluta de periodistas y profesionales de la información que sufrieron también desapariciones forzosas todavía no resueltas como consecuencia de sus investigaciones y denuncias contra el exgobernador, así como los vínculos entre el Estado y las redes mafiosas de narcotráfico. 

Como ya se recogía en el comunicado del 5 de agosto de Barcelona en Comú en condena por los asesinatos de cinco personas, entre ellas el fotoperiodista Rubén Espinosa y la activista del movimiento YoSoy132 Nadia Vera, se estima que en Verazcruz, desde el año 2000, han sido asesinados 16 periodistas, han desaparecido 4 y 37 se han desplazado al temer por su seguridad. 

Barcelona ha sido siempre una ciudad de acogida para aquellas personas que han luchado por los derechos humanos y la libertad de expresión en México, y que han querido denunciar los estrechos vínculos entre las organizaciones criminales y narcotraficantes y el Estado mexicano. El nombramiento del cónsul mexicano en Barcelona no puede ni debe provocar alarma y preocupación entre los ciudadanos mexicanos en nuestra ciudad, ni poner en peligro su tarea reivindicativa y solidaria con su pueblo. 

Por todo esto, Barcelona en Comú pone en cuestión la decisión de las autoridades competentes de aceptar el nombramiento del señor Fidel Herrera Beltrán, y les insta a explicar públicamente los motivos de su aceptación, así como a revisar los acuerdos tomados en materia diplomática y que representan el apoyo a un Estado que no sólo deja de velar por el bien común de sus ciudadanos y ciudadanas, sino que las hace desaparecer de forma forzada por intereses privados y criminales.